Respuesta corta: los tomates secos en aceite se usan directo del frasco, sin hidratar: picados en pastas, arroces y huevos; enteros en pizzas, focaccias, sándwiches y tablas de queso; licuados como pesto rojo. Y el aceite del frasco sirve para saltear y aliñar.
Tomate seco, tomate deshidratado y tomate en aceite son lo mismo con distintos nombres: tomate al que se le quitó el agua hasta concentrar el sabor, y que después se conserva en aceite. Por eso sabe más dulce y más intenso que un tomate fresco, y por eso rinde tanto: con dos o tres pedazos se sazona un plato.