Respuesta corta: las bocas más fáciles para una fiesta son las que se arman sin cocinar: queso crema bañado en salsa de chile dulce con galletas, bruschettas de pan tostado con pesto, tomates secos con queso, y dips cremosos como alioli o mayonesa de chipotle con papas o vegetales.

El secreto es tener dos o tres untables buenos en la refrigeradora. Con eso, un queso y un paquete de galletas o pan, se resuelve una visita o una fiesta entera.